Helena Vinent trabaja con diferentes formatos que abarcan el video, la fotografía, el texto, la escultura, la performance o la instalación. Disociación, subtítulos, ruido, no-sonido, aceleración tecnológica, lenguaje, construcción de la verdad, error, malentendidos, políticas de control de los cuerpos, prótesis, alianzas y espacios especulativos son designaciones que pueden servir para definir sus líneas de investigación artística. Su obra, atravesada por el discurso crip-queer, aborda la idea de la construcción humana, posthumana e infrahumana desde su posicionamiento como disca y sorda, mostrando especial interés por la producción de nuevos imaginarios que subviertan las normativas funcionales de los cuerpos. A través de su trabajo, experimenta con los límites de lo humano y las consecuencias físicas y políticas de esta concepción, partiendo de la premisa de que en una sociedad capacitista como en la que vivimos el cuerpo asignado como discapacitado no se lee como un cuerpo humano completo.